En ocasiones, perdemos costumbres, recuerdos. Nuestra rutina cambia.
Muchas veces es por un amigo, por un enfado, por una complicación. Muchas otras
se deben a que nosotros mismos necesitamos respirar otro aire, probar cosas
nuevas, experimentar nuevas sensaciones. Al perder esta rutina, y al ver que
ninguna otra nos proporciona ese aire, nos sentimos perdidos, vacíos,
desorientados, y necesitamos recuperar aquellas costumbres, solucionar las
complicaciones. Es en ese momento, en el que podemos mirarnos al espejo y
decirnos en voz alta: es demasiado tarde.
La muerte no es lo único que nos priva de personas a quien amamos y necesitamos, eso yo no lo había aprendido hasta entonces.
sábado, 8 de octubre de 2011
Errores.
En ocasiones, perdemos costumbres, recuerdos. Nuestra rutina cambia.
Muchas veces es por un amigo, por un enfado, por una complicación. Muchas otras
se deben a que nosotros mismos necesitamos respirar otro aire, probar cosas
nuevas, experimentar nuevas sensaciones. Al perder esta rutina, y al ver que
ninguna otra nos proporciona ese aire, nos sentimos perdidos, vacíos,
desorientados, y necesitamos recuperar aquellas costumbres, solucionar las
complicaciones. Es en ese momento, en el que podemos mirarnos al espejo y
decirnos en voz alta: es demasiado tarde.
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